La iniciativa responde a las dificultades de movilidad y acceso propias del Barrio Medieval. Una prueba piloto se realizó el pasado sábado, 30 de mayo, con un vehículo municipal de reducidas dimensiones que recogió los trastos del vecindario en puntos clave como la Placeta de Sant Vicent, la Placeta de Sant Tomàs y el Portal d’Agost.
La acogida favorable de esta prueba ha llevado a ambas entidades a plantearse convertir el servicio en definitivo. La propuesta es que, una vez al mes, se ofrezca la posibilidad de recogida en diferentes puntos del casco histórico, facilitando así la gestión de residuos por parte de los residentes.
“"Con esta iniciativa, que ha surgido a petición de algunos vecinos y vecinas, continuamos con la línea de acciones conjuntas de la asociación vecinal y el Ayuntamiento para dar respuesta a las necesidades y problemáticas del Barrio."
Desde la asociación, el presidente Xavi Pascual también ha reivindicado una mayor implicación de la Generalitat Valenciana en la conservación y recuperación de inmuebles.
Por su parte, Ximo Carbonell, concejal responsable del Barrio Medieval, ha destacado que el Ayuntamiento trabaja en dos ámbitos: resolver problemas estructurales del casco histórico y facilitar el día a día de los residentes. El nuevo servicio de recogida de trastos se enmarca en este segundo apartado, que ya ha visto otras iniciativas como la recogida de basura puerta a puerta o la nueva ordenanza de tráfico y aparcamiento.




