Vox Gandía reivindica su papel pese a tener un solo concejal

El portavoz de Vox en Gandía, Manuel Millet, asegura que su formación ha marcado agenda política local y reclama un modelo de ciudad más seguro y con menos impuestos.

Imagen genérica de un micrófono en un atril, simulando una rueda de prensa política.
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Imagen genérica de un micrófono en un atril, simulando una rueda de prensa política.

El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Gandía, Manuel Millet, hace balance de su trabajo como único concejal del partido, destacando su influencia en debates clave como la vivienda, la seguridad y la fiscalidad, y reivindica un modelo de ciudad con más oportunidades para los jóvenes.

A las puertas del último año de legislatura, Manuel Millet, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Gandía, asegura que su formación ha conseguido hacerse un hueco en el debate político local pese a contar con un único concejal. En una conversación, repasa sus principales banderas —la vivienda, la seguridad, la presión fiscal o la “prioridad nacional”— y dibuja una ciudad que, a su juicio, “está expulsando a sus jóvenes porque no ven futuro aquí”. Convencido de que Vox crecerá en 2027, reivindica haber llevado al pleno asuntos “que preocupan a los ciudadanos a pie de calle” y defiende un modelo de ciudad “más seguro, con menos impuestos y más oportunidades”.
Millet hace balance de los tres años como único edil de Vox en Gandía, destacando la exposición clara de sus posicionamientos, la defensa de los autónomos, el pequeño comercio y el sector primario, y la oposición a las subidas de impuestos. También señala la introducción de debates como el principio de prioridad nacional y la preferencia comunitaria, además de la preocupación por la creciente inseguridad ciudadana. Según el portavoz, han presentado una media de tres mociones o declaraciones institucionales al mes sobre temas que afectan a los ciudadanos, logrando desmitificar la estigmatización del partido y aportando soluciones a los problemas actuales.
Respecto a su relación con el resto de partidos, Millet afirma haberse sentido escuchado, pese a las diferencias con el PP y los partidos de izquierda. Considera que su postura, distinta a la del resto, ha generado curiosidad y ha permitido que una voz diferente se haya oído en el Ayuntamiento.
En materia de vivienda, preocupa la falta de construcción en Gandía, que paraliza la economía local. Millet propone liberar más suelo para abaratar precios, revisar la reglamentación urbanística obsoleta y eliminar impuestos, ya que el 70% de los ingresos en la construcción se destinan a tasas. Critica que la ciudad está en decadencia económica tras 40 años de socialismo.
La falta de vivienda y oportunidades expulsa a los jóvenes de Gandía, que no ven futuro. Millet señala que la ciudad debería generar oportunidades reales de emancipación, y no promesas vacías. La población gandiense nativa disminuye, con menos nacimientos que defunciones.
Sobre la “prioridad nacional”, Millet explica que los recursos sociales no deben ser para todos por igual, sino que primero debe protegerse a los conciudadanos, vecinos y familias locales. A nivel municipal, esto se traduce en establecer criterios de ayuda que primen el arraigo reconocido en Gandía, y también se refleja en el ámbito educativo, con quejas por la incorporación continua de alumnos recién llegados a mitad de curso.
En cuanto a la seguridad, las cifras oficiales hablan de un incremento del 11% en delitos, pero la percepción ciudadana es peor, con robos y violencia. Faltan agentes de policía local (se necesitan al menos 200, y hay unos 150) y piden más cámaras de videovigilancia y un programa de serenos nocturnos. También exigen un mayor control y requisitos estrictos para empadronarse, ya que Gandía no puede ser un centro de acogida de población vulnerable por caridad.
La degradación de barrios por ocupaciones ilegales genera problemas de convivencia. Proponen una oficina municipal antiocupación para proteger a los propietarios. También critican la “inquilokupación”, ya que la legislación estatal impide desahuciar a quien no paga alquiler si cobra menos de 1.800 euros, lo que desincentiva a los pequeños propietarios.
Vox se muestra crítico con la política lingüística local, considerando que la AVL acepta normas catalanas. Millet defiende la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV) como marco de los principios lingüísticos valencianos y afirma que no aceptará imposiciones catalanas, defendiendo su identidad valenciana propia.
Con la mirada puesta en mayo de 2027, Millet está convencido de que Vox aumentará su representación en Gandía, ya que su mensaje sobre vivienda, precariedad juvenil, impuestos y prioridad nacional cala en la gente que se siente discriminada respecto a los recién llegados.
Verse gobernando en Gandía a partir de 2027 es “perfectamente posible”, según Millet, dada la mínima diferencia de votos entre bloques. Aunque no le gusta ser metido en el mismo saco que el PP, considera que hay una mayoría de ciudadanos que quieren prosperidad, menos impuestos y más seguridad.
Sobre si será el candidato a la alcaldía, Millet afirma que es una decisión del partido y que él está a disposición de la formación, si la dirección lo considera oportuno, para asumir el reto.