Durante la jornada, los agentes identificaron a un total de 215 personas en la zona de la playa. Para asegurar el cumplimiento de la normativa, la Junta Local de Seguridad estableció un operativo especial con la participación de cerca de 40 agentes de la Policía Local, que trabajaron en coordinación con otras fuerzas de seguridad.
El despliegue incluyó recursos técnicos como unidades de drones, equipos caninos y patrullas de quads para reforzar la vigilancia en el litoral y atender cualquier incidencia con celeridad.
Por otro lado, las tareas de limpieza fueron intensificadas para acondicionar la arena. Un equipo formado por cerca de 50 operarios, con el apoyo de camiones, palas cargadoras y tractores, realizó las labores necesarias para que las playas estuvieran listas para los bañistas desde primera hora de la mañana.




