El evento, que incluyó una oración previa en la capilla, logró reunir 1.030 euros. Esta cantidad representa aproximadamente un tercio de los más de tres mil euros que fueron sustraídos del santuario en marzo pasado, durante la semana fallera.
Además de la pérdida económica, los ladrones provocaron daños menores en el lugar, como la destrucción de las cajas destinadas a los donativos. La investigación sobre el asalto aún está en curso.
“"Rezamos juntos y pedimos especialmente por quienes hacen daño a la Iglesia."
Durante el encuentro, un sacerdote compartió aspectos biográficos del beato y agradeció la generosidad de los asistentes. El Ayuntamiento de Gandia, propietario del inmueble, ha anunciado la instalación de cámaras de vigilancia para prevenir futuros incidentes, ya que no es la primera vez que el santuario sufre un robo.




