La conocida marca Ale-Hop ha cerrado su último ejercicio fiscal alcanzando la cifra récord de 281 millones de euros en ingresos, un 10% más que el año anterior. La firma, reconocida por su icónica vaca en las entradas de sus establecimientos, mantiene una notable rentabilidad, convirtiendo casi uno de cada cinco euros facturados en beneficio. Esto se traduce en 54 millones de euros de ganancias, superando los 51 millones del periodo anterior, a pesar del incremento de costes de materias primas, transporte y alquileres.
El crecimiento de la compañía se fundamenta en sus ambiciosos planes de expansión. El año pasado, Ale-Hop abrió 23 nuevas tiendas, tanto a nivel nacional como internacional, ampliando su presencia en Portugal, Italia y Croacia. La firma, que apuesta por la autofinanciación y la reinversión de beneficios, inició 2025 con la inauguración de su nuevo centro de innovación en Oliva, que ha ampliado su capacidad logística hasta los 40.000 metros cuadrados.
Durante 2025, la compañía destinó 42 millones de euros a la apertura y renovación de puntos de venta, centros logísticos, digitalización de procesos y actividades de I+D+i. Además, destaca el desarrollo del P.I.A. «Activa Safor», un proyecto logístico impulsado junto a la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos de Gandia y Bellreguard. Esta iniciativa, que prevé una inversión de 120 millones de euros y la creación de 200 puestos de trabajo, se encuentra a la espera de la aprobación definitiva.
Para el año en curso, Ale-Hop centra su estrategia en continuar la expansión nacional y consolidar su presencia internacional. La compañía mantiene una política de crecimiento prudente y sostenido. Desde la dirección, destacan "el esfuerzo realizado por todo el equipo" como factor clave de los resultados.
La firma, que este año celebra su 25 aniversario, tiene sus orígenes en la iniciativa de Vicente Grimalt, fundador que dejó la agricultura para dedicarse al comercio. Tras empezar vendiendo sombreros mexicanos y abrir una tienda de menaje en Dénia, el salto definitivo se produjo con la creación de Ale-Hop en 2001. La colocación de una vaca a tamaño real en la entrada de sus establecimientos se considera una de las acciones de marketing más efectivas de la historia reciente. La sede principal y sus instalaciones logísticas se encuentran ahora en Bellreguard.




