Esta estructura, que mide 18 metros de ancho y 24 de alto, será el punto focal del evento musical. A pesar de sus grandes dimensiones, que equivalen a un edificio de siete plantas, la organización ha indicado que será aproximadamente un 50% más pequeña que el tamaño real de estas naves hace 400 años.
El proyecto escenográfico, considerado "inédito" en el circuito español de la música en vivo, se alzará sobre tierra firme. Los disc-jockeys actuarán desde una cabina instalada en la línea de flotación de la nave. Detrás de ellos, una franja de pantallas LED proyectará imágenes de olas rompiendo contra el casco, creando la ilusión de que el galeón surca el mar. Tanto la cubierta como los mástiles estarán equipados con focos y cabezas móviles de luz para enriquecer la experiencia visual.
El equipo de diseño del festival valenciano, liderado por el creativo Ado García, ha estudiado numerosos modelos de barcos piratas, corsarios y filibusteros de los siglos XVII y XVIII, la época dorada de la piratería en el Mediterráneo y las Antillas. Finalmente, se ha optado por recrear un galeón de estilo veneciano, con dos mástiles y un castillo en la popa. La nave tendrá una armadura de acero y estará recubierta de madera, corcho y tela, lo que le dará una apariencia muy realista. En total, pesará 16.000 kilos y los trabajos de construcción comenzarán en junio.
Este barco gigante será uno de los grandes atractivos de la duodécima edición del Medusa Festival, que tendrá lugar en la playa de Cullera, en la Ribera Baixa. Sin embargo, no será el único escenario donde se podrá disfrutar de la música. Por los ocho escenarios de este evento musical, todos decorados con temáticas fantásticas, pasarán 150 disc-jockeys, incluyendo estrellas internacionales como Tiësto, Dimitri Vegas, Steve Aoki y Carl Cox.




