Los trabajos, impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, tienen como objetivo revertir la regresión litoral que ha afectado a esta zona de la Ribera Baixa durante las últimas décadas. La intervención, que cuenta con un presupuesto de 32.717,69 euros, abarca cerca de tres kilómetros de costa.
La megadraga encargada del proyecto ya opera en el Marenyet, donde la arena había desaparecido casi por completo. Según las previsiones oficiales, las obras estarán finalizadas antes del 30 de junio, justo a tiempo para la campaña estival.
“"Ahora están haciendo un gran trabajo y espero que sea muy positivo para el estany y para todos nosotros, igual que para Cullera."
El proyecto no solo consiste en el aporte de arena, equivalente a 400 piscinas olímpicas, sino que también incluye el alargamiento de tres espigones de 280 metros para evitar la pérdida de sedimentos. Con esta actuación, la nueva franja litoral tendrá una anchura de entre 40 y 100 metros, sirviendo como barrera natural contra futuros temporales.




