El Corbera Blues Festival alcanza su undécima edición, celebrándose del 26 al 28 de junio. Según David Preus, uno de sus fundadores, el nombre del festival refleja su triple finalidad: ser un 'Festival' por su organización de actividades en un espacio y tiempo determinados; 'Blues' para dar a conocer la música, la historia social y cultural de este género; y 'Corbera' para promocionar el municipio y atraer público diverso.
Preus, que vive en Berlín, fue entrevistado en un club de jazz de la ciudad. Sobre la pregunta '¿Qué es el blues?', que solía hacer a los artistas, afirma que no hay una respuesta única, ya que es un sentimiento personal. El blues nace del interior de cada individuo, y su comprensión es intrínseca.
El festival comenzó hace once años por una idea de la concejala de Fiestas de Corbera, Maribel Gayón, de traer artistas 'emigrados' al pueblo. La banda de rock-blues de Preus, 'One for the Road', se unió al proyecto. El éxito inesperado hizo que un evento puntual se repitiera año tras año, convirtiéndose en el Corbera Blues Festival.
A pesar de los recursos limitados de Corbera, el festival sobrevive gracias a una subvención municipal y a numerosas ayudas y colaboraciones desinteresadas de la comunidad local. El trabajo colectivo, la voluntad de encontrar soluciones ('¿cómo podríamos hacerlo?' en lugar de 'no se puede hacer') y la fidelidad a la esencia de dar a conocer el blues, combinando artistas consagrados y emergentes, han sido claves para su crecimiento.
El festival ha acogido a figuras internacionales como Billy Branch, Vasti Jackson, Tony Coleman o Tommy Castro, sin olvidar la visibilidad a grupos regionales y locales. Preus destaca el buen trato a los músicos, que no suelen tener actitudes de 'rock star', y su satisfacción por la experiencia en Corbera.
Una de las mejores experiencias para Preus ha sido comprobar la implicación de la gente y ver cómo los proyectos se hacen realidad, además de conocer a personas increíbles. También resalta la figura del músico sudafricano ‘Smoke’ J. Lawrence como un bluesman auténtico y una lección de vida. El principal problema actual es la falta de alojamiento en Corbera.
Para la edición actual, genera expectación la banda Chicago Summer Tour, con los guitarristas Stephen Hull y Giles Corey, así como las actuaciones en solitario de Richard Ray Farrell y la combinación de Richard ‘White Boy’ White y Noémie Delavennat.
Preus considera que el blues, como música minoritaria, conserva su esencia primitiva y verdad. Aunque no sea 'mainstream', hay personas dedicadas a darle visibilidad. La salud del blues es la que le corresponde, atrayendo a aquellos que lo llevan dentro. La industria musical actual, sin embargo, prima más la industria que la música, limitando el potencial de muchos talentos.
El impacto del festival en Corbera, un pueblo de 3.000 habitantes, es notable durante el fin de semana, atrayendo a más de mil personas. Ha puesto a Corbera en el mapa de los festivales de música, principalmente en promoción. El futuro del festival depende de la voluntad de las personas para organizarlo, de un presupuesto mínimo y del mantenimiento del público.
Preus desea que se recuerde el festival como un ejemplo de trabajo colectivo altruista, los buenos momentos vividos por los asistentes y la calidad de los conciertos. El blues, además de ser la base de muchas músicas modernas, puede enseñar sobre historia, cultura y despertar sensaciones profundas.




