Este verano, Cullera se convertirá una vez más en el epicentro de la música electrónica con una propuesta escenográfica que roza lo cinematográfico. El Medusa Festival ha revelado que su escenario principal será una réplica en 3D de un buque corsario de inspiración veneciana, levantado directamente sobre la playa.
La estructura, nunca vista en el circuito nacional de festivales, tendrá 18 metros de ancho y 24 de alto, una altura equivalente a un edificio de siete plantas. Su escala se aproximará al 50% del tamaño real de estas embarcaciones históricas.
Uno de los elementos más llamativos será la ubicación de la cabina de los DJ, instalada a la altura de la línea de flotación del barco. Detrás de ellos, una enorme pantalla LED recreará olas rompiendo contra el casco, generando la sensación de que el galeón navega en pleno festival. La iluminación recorrerá cubiertas y mástiles con focos móviles y efectos visuales diseñados para potenciar la experiencia inmersiva, uno de los sellos del festival.
El proyecto, liderado por el creativo Ado García, ha partido del estudio de decenas de modelos históricos de barcos piratas, filibusteros y corsarios de los siglos XVII y XVIII. Finalmente, el diseño elegido se inspira en un galeón de estilo veneciano con dos mástiles y castillo en popa. La estructura estará fabricada con armazón de acero y revestimientos de madera, corcho y tela, y alcanzará los 16.000 kilos de peso. Las obras comenzarán en junio.
Este escenario será una de las grandes atracciones de la duodécima edición del Medusa, que se celebrará del 13 al 17 de agosto en su ubicación habitual de la playa de Cullera. El galeón formará parte de un conjunto de ocho escenarios simultáneos, todos ellos diseñados como mundos de fantasía distintos. El festival reunirá a unos 150 DJ de géneros como EDM, techno, hard techno, hardstyle, trance, remember, house o urban, con nombres internacionales como Tiësto, Steve Aoki, Carl Cox, Dimitri Vegas, Marco Carola o Timmy Trumpet, entre muchos otros.
El Medusa lleva desde 2014 apostando por convertir cada edición en una experiencia visual distinta, con escenarios que han incluido pirámides egipcias, selvas, templos orientales o ciudades futuristas. Su propuesta escenográfica fue reconocida recientemente en los Iberian Festival Awards, considerados los “Óscar” de los festivales.
El escenario-barco no debutará directamente en Cullera. Antes podrá verse en el festival Zevra, también promovido por la misma organización, del 14 al 17 de julio, con un cartel centrado en el público joven y artistas del reggaeton y la música urbana. Cullera ya se prepara para su transformación anual: este verano, la playa no tendrá solo música, sino su propio océano de fantasía.




