En el corazón de Castellón, Irasshai Izakaya, que significa «Bienvenidos a Izakaya» en japonés, conserva la lógica vinculada al ritual cotidiano y la proximidad con el comensal. Este local, situado en el número 2 de la calle Temprado, uno de los enclaves gastronómicos crecientes de la ciudad, ha estado ofreciendo una propuesta nipona desde 2019.
El responsable del establecimiento, uno de los pocos itamae o cocineros tradicionales japoneses en España, ha construido un proyecto que enlaza la cocina nipona con viajes constantes a Tokio. Su intención es ubicar la capital de la Plana en un mapa gastronómico más amplio, atrayendo a clientes de otras ciudades que viajan expresamente para disfrutar de su oferta.
“"No creo que esto sea solo un sitio para venir a comer; intentamos introducir también parte de la cultura japonesa."
El interior del restaurante, decorado íntegramente con objetos adquiridos en Tokio, reproduce la estética compacta de las izakayas tradicionales. Cada centímetro se aprovecha y el cliente comparte cercanía con la cocina, creando una experiencia inmersiva. El ambiente se completa con un ritual de bienvenida que precede a cada pase: dos palmadas y la palabra «ofrenda», un gesto que el responsable conoció en los templos de Japón.
La propuesta gastronómica ha evolucionado desde su apertura. Actualmente, el restaurante ofrece menús temáticos con cerca de 160 platos, adaptados a la temporalidad y la disponibilidad del producto. Los jueves se destinan a opciones vegetarianas, los viernes a la carne, los sábados al pescado y los domingos a un formato mixto. También hay propuestas especiales como el menú Itamae, que incluye bocados selectos como el wagyu o los carabineros.
A pesar de los reconocimientos en guías como Michelin, Repsol o Macarfi, el responsable admite que mantener un modelo tan especializado resulta cada vez más complejo debido a la presión fiscal, el incremento de los costes y la dificultad para rentabilizar un espacio pequeño con un equipo altamente formado. Sin embargo, reivindica el valor de los proyectos singulares y el papel de la gastronomía como elemento identitario de Castellón.




