El PSPV exige a Carrasco garantías por escrito contra la planta de residuos de la carretera de l'Alcora

Los socialistas piden a la alcaldesa que concrete por escrito la paralización del proyecto y responda a todas las alegaciones vecinales.

Imagen genérica de rechazo a un proyecto industrial.
IA

Imagen genérica de rechazo a un proyecto industrial.

El grupo municipal socialista ha exigido al gobierno de Begoña Carrasco garantías por escrito sobre la paralización de la planta de residuos proyectada en la carretera de l'Alcora.

El PSPV pide que se responda de forma individualizada a todas las alegaciones presentadas por vecinos, entidades y colectivos afectados, "sin excusa alguna". La portavoz socialista, Patricia Puerta, recordó que el cambio de posición del gobierno municipal llega tras semanas de movilización vecinal y de la presión ejercida por el PSPV para demostrar que el proyecto era incompatible con el Plan General de Castelló.
"Nos alegramos de que Carrasco haya tenido que rectificar, pero los vecinos y vecinas no pueden conformarse con titulares o declaraciones públicas. Necesitan garantías jurídicas y administrativas que certifiquen que esta planta de residuos no se instalará nunca en la carretera de l'Alcora", señaló Puerta.
La portavoz socialista recuerda que la alcaldesa anunció públicamente que la planta no se haría y que la empresa modificaría el proyecto, pero a día de hoy no existe ninguna resolución municipal que cierre definitivamente el expediente ni ningún documento que garantice que el riesgo ha desaparecido. "Si el gobierno municipal está tan convencido de que este proyecto no tiene cabida en Castelló, lo que debe hacer es plasmarlo por escrito y dar seguridad a los vecinos. Después de todo lo ocurrido, nadie puede pedirles un acto de fe", afirmó.
Además, desde el grupo municipal socialista reclaman que el Ayuntamiento responda técnicamente a las centenares de alegaciones registradas durante el proceso de exposición pública. Para Puerta, no sería aceptable que todas esas aportaciones ciudadanas quedaran sin contestación bajo el argumento de que el proyecto va a modificarse.
"Las alegaciones contienen argumentos urbanísticos, medioambientales y de interés general muy sólidos. Deben ser contestadas una por una porque los vecinos tienen derecho a saber qué valoración técnica hace el Ayuntamiento y cómo pensaba justificar inicialmente una instalación que generó un rechazo social unánime y que, además, era incompatible con el Plan General", explicó.
La portavoz socialista insistió en que la ciudadanía merece conocer toda la verdad sobre la tramitación realizada hasta ahora. "Durante semanas escuchamos a representantes del Partido Popular decir que el ayuntamiento no podía hacer nada o incluso trasladar a los vecinos que la planta acabaría haciéndose. Hoy sabemos que no era así. Precisamente por eso es tan importante que todo quede documentado y que se expliquen las razones técnicas y jurídicas de cada decisión".