Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 3 de abril, cuando agentes de la Policía Local detectaron que la puerta del recinto estaba abierta. Al personarse en el lugar, los efectivos comprobaron que el candado de seguridad había sido forzado y se encontraba en el suelo.
La investigación, llevada a cabo por agentes del área de investigación de Alberic-Castelló-Carcaixent, permitió seguir el rastro del turismo, que había sido retirado de la vía pública días antes por motivos administrativos. Las pesquisas situaron el vehículo primero en la localidad de Massalavés y, finalmente, en una parcela de Corbera.
En el momento de la localización, los agentes observaron el coche circulando por las proximidades de un domicilio donde residían los dos sospechosos. Sobre estas personas, además, pesaba una orden de búsqueda y detención dictada por un tribunal de Sueca por delitos similares.




