El evento ha transformado el centro educativo en un punto de encuentro abierto a la ciudadanía, donde la convivencia y el estilo de vida mediterráneo han sido los protagonistas. El programa ha incluido sesiones de yoga y meditación, talleres familiares, música en directo, un mercado consciente y oferta de gastronomía saludable, configurando un entorno orientado al bienestar integral y la educación en hábitos saludables.
La concejala de Turismo, Arantxa Miralles, ha destacado la buena acogida, subrayando que “Castellón continúa avanzando en su posicionamiento como destino de turismo de bienestar, familiar y experiencial”. Miralles ha incidido en que iniciativas como esta “refuerzan la imagen de la ciudad como un destino abierto, dinámico y conectado con las nuevas tendencias turísticas”, además de “diversificar la oferta turística local e impulsar actividades desestacionalizadas”.
El festival continuará durante la jornada del domingo, coincidiendo con el Día Internacional del Yoga, con nuevas actividades abiertas al público y una programación especial centrada en la conexión con la naturaleza y el equilibrio personal. La organización prevé mantener una alta participación y consolidar el éxito de esta primera edición.
El evento también tiene una dimensión solidaria, ya que parte de la recaudación de las actividades guiadas se destinará a Asolecas, una asociación castellonense que presta apoyo a personas afectadas por leucemia y a sus familias, reforzando así el compromiso social de la iniciativa.




