En un pleno extraordinario y urgente celebrado este viernes, el consistorio ha dado luz verde a una modificación de crédito que permitirá hacer frente a cerca de 5,9 millones de euros en facturas pendientes, la mayoría correspondientes al ejercicio de 2025 y algunas de años anteriores. Según explicó el alcalde, José Benlloch, a 31 de diciembre de 2025, existía una deuda con proveedores de 8,2 millones de euros. De esta cifra, 2,3 millones ya se habían incorporado mediante una resolución de alcaldía del 7 de mayo y se podrán abonar en unos 15 días.
La publicación de la aprobación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) durante 15 días hábiles es el primer trámite. Posteriormente, las facturas llegarán al Pleno para su aprobación definitiva, momento a partir del cual se podrá ordenar a Tesorería el pago. La modificación aprobada hoy también destina algo más de 2 millones de euros a materia de personal.
El retraso en el pago a proveedores se debe a una confluencia de circunstancias. La tardía aprobación del presupuesto municipal y la ejecución en un contexto de alta inflación tensionaron la gestión económica. Además, observaciones técnicas de Intervención advirtieron de la necesidad de garantizar ingresos vinculados al contrato programa de la Generalitat y fondos de cooperación, cifras que superaban los cuatro millones de euros. Sin embargo, el principal problema fue el colapso de la oficina presupuestaria durante el último trimestre del año pasado, periodo clave para la tramitación de facturas.
Por otra parte, se ha aprobado inicialmente un expediente de suplemento de crédito por valor de 3.528.246,4 euros procedentes del superávit de 2025. Según la normativa, esta cifra debe destinarse a reducir el endeudamiento neto. El equipo de gobierno lamenta que, debido a la gestión anterior del PP y la herencia urbanística, se han tenido que pagar numerosas sentencias, incrementando la deuda municipal. A pesar de ello, los ahorros derivados de la amortización de la deuda, cerca de 850.000 euros, se podrán destinar a inversiones para el progreso de Vila-real.
Finalmente, se ha dado luz verde al proyecto de estudio de detalle para la construcción de un edificio en el cruce de las calles Ducat d’Atenes y Jaume Roig. El proyecto incluye 30 viviendas, sótano, locales comerciales y garajes. El alcalde Benlloch ha destacado que el proyecto busca nuevas fórmulas de aprovechamiento urbanístico para adaptarse a las necesidades ciudadanas, subrayando la preocupación del consistorio por la vivienda.




