La intervención ha permitido una renovación integral de este emplazamiento, eliminando barreras arquitectónicas para garantizar la seguridad y la comodidad de los vecinos. El proyecto destaca por la creación de un jardín comestible con más de 40 árboles frutales, diseñado como un entorno didáctico donde los más pequeños pueden aprender sobre el ciclo de las plantas y la biodiversidad.
Además de la vegetación autóctona, el parque incorpora refugios para la fauna local, como hoteles de insectos y bebederos para aves, reforzando así su carácter de oasis verde en el centro urbano. La actuación se complementa con nuevas áreas de juegos infantiles, consolidando el recinto como un punto de encuentro intergeneracional.
“"Os escuchamos y nos comprometimos a hacer de esta plaza un lugar más seguro, accesible, natural y sostenible donde aprender, jugar y disfrutar."
El nombre del parque rinde homenaje a la convivencia histórica entre las culturas cristiana, musulmana y judía. El símbolo central es la escultura Tolerantia, obra del escultor Chul Young Choe, que integra elementos representativos de estas tres tradiciones como recordatorio de los valores de apertura y tolerancia que definen la identidad de Onda.




