ALIV y Alive alegan contra la macroplanta fotovoltaica 'La Raya III' en Nules

Las asociaciones agrarias denuncian la destrucción de suelo fértil, el paisaje y el regadío tradicional por un proyecto energético.

Imagen genérica de paneles solares sobre suelo agrícola en la Comunidad Valenciana.
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Imagen genérica de paneles solares sobre suelo agrícola en la Comunidad Valenciana.

Las asociaciones agrarias ALIV y Alive han presentado alegaciones contra la planta fotovoltaica 'MSP 17 La Raya III' en Nules, advirtiendo de su impacto destructivo sobre el suelo fértil y el regadío tradicional.

Las asociaciones ALIV (Asociación de Labradores Independientes Valencianos) y Alive (Asociación Sector Primario y Consumidores Independientes Españoles) han presentado un extenso escrito de alegaciones contra la planta fotovoltaica 'MSP 17 La Raya III', proyectada por Mediterranean Sun Power 17 S.L. en el término municipal de Nules. El documento denuncia que la planta ocupará más de 30.000 metros cuadrados de suelo citrícola en plena producción, y las organizaciones advierten que la transición energética "no puede hacerse destruyendo el suelo fértil", exigiendo un modelo compatible con la soberanía alimentaria y la protección del regadío histórico.
Una de las principales denuncias del escrito es la presunta fragmentación artificiosa del proyecto. Las asociaciones sostienen que promotoras vinculadas están troceando de forma fraudulenta un megaproyecto en siete plantas fotovoltaicas independientes a lo largo del eje Nules–La Vall d’Uixó para esquivar controles ambientales estatales más rigurosos.
Además, se ha detectado un grave error técnico en el Plan de Desmantelamiento, donde aparecen referencias a otra instalación ajena denominada “MSP 14 COSCOLLOSA”. Este hecho, según denuncian, evidencia la alarmante falta de rigor técnico y el "corta y pega" en la tramitación de estas licencias.
El informe de alegaciones detalla diversos impactos ambientales y territoriales, como la destrucción del patrimonio hidráulico y redes de regadío tradicionales, el incremento del riesgo de inundación por alteración de la escorrentía natural, el daño potencial a la Marjal de Nules y la Red Natura 2000, y la pérdida irreparable del paisaje rural tradicional.
Ante esta situación, ALIV y ALIVE han solicitado formalmente la retroacción o nulidad absoluta del procedimiento. Reclaman un dictamen ambiental desfavorable por incompatibilidad con el patrimonio agrario y que la Conselleria de Agricultura emita informes vinculantes para frenar la pérdida acumulativa de suelo productivo en la comarca.