Las melodías de las habaneras volverán a sonar frente al Mediterráneo este viernes, 19 de junio. El grupo local Canya de Sucre será el protagonista de una nueva cita de las Noches de Verano, organizadas en la terraza del Hotel Albades en Benicàssim.
La actuación ofrecerá un recorrido por algunas de las piezas más representativas de un género musical estrechamente ligado a la historia marítima española y a las tradiciones de los pueblos costeros del Levante. El concierto se celebrará junto al mar y estará acompañado por el tradicional cremat, una costumbre arraigada en los encuentros de habaneras.
Las habaneras nacieron de los intercambios culturales entre España y Cuba durante el siglo XIX. Con el tiempo, estas composiciones pasaron a formar parte del patrimonio popular de numerosas localidades costeras españolas, especialmente vinculadas a la vida de los marineros y pescadores. Sus letras evocan historias de viajes, despedidas, amores imposibles y experiencias vividas en alta mar, interpretadas tradicionalmente en tabernas y puertos a la vuelta de las faenas pesqueras.
El grupo Canya de Sucre, formado en Benicàssim, interpretará piezas emblemáticas de su repertorio habitual. Entre ellas, la composición que da nombre a la formación, 'Canya de Sucre', con letra de Fina Porcar y música de Paco Puig. También se podrán escuchar 'D'un humil somriure', de la acordeonista del grupo Fernanda Vila; 'La Canya Dulce', de origen costarricense; y 'La Viajera', con letra de Francisco del Val y música de Antonio Morcillo.
El repertorio incluirá dos clásicos universales: 'La Bella Lola', una de las piezas más icónicas del género, a menudo acompañada por el tradicional ondear de pañuelos entre los asistentes; y 'La Paloma', compuesta por Sebastián Iradier, una de las canciones españolas más interpretadas internacionalmente.
La actuación en Benicàssim servirá de antesala para otra cita importante para los aficionados a las habaneras. El municipio celebrará su tradicional Concierto de Habaneras el primer sábado de agosto, un evento que cada verano atrae a numerosos seguidores de esta manifestación cultural ligada al mar. La presencia de grupos como Canya de Sucre contribuye a mantener viva una tradición musical que forma parte de la identidad cultural de muchos municipios del litoral mediterráneo.




