La actriz Eva Isanta ha sorprendido al recordar una etapa poco conocida de su adolescencia. La intérprete, que siempre tuvo claro que quería dedicarse a la interpretación, ha contado que cuando tenía 14 años llegó a plantearse entrar en la vida religiosa tras sentirse muy influenciada en el colegio en el que estudiaba.
Isanta explicó que se encontraba en un centro religioso y que allí intentaron acercar a varias niñas a esa vocación: "Nos veían esas actitudes de entrega y fe". En su caso, aquella presión terminó calando hasta el punto de hacerle pensar que quería pertenecer al clero.
El cambio de actitud no pasó desapercibido en su casa. Sus padres empezaron a notar que estaba demasiado condicionada por determinadas personas de su entorno y una persona cercana a la familia acabó alertando a su padre de lo que estaba ocurriendo dentro de aquella corriente religiosa.
La reacción familiar fue tajante. Sus padres le prohibieron seguir viendo a esas personas, una decisión que en aquel momento provocó su enfado. "En aquel momento me rebelé", reconoció Isanta al recordar cómo vivió aquella etapa.
Con el paso del tiempo, la actriz ha cambiado por completo la lectura de aquella decisión: "Ahora les agradezco profundamente que me lo prohibieran". Aquella intervención familiar terminó siendo decisiva para que Eva Isanta siguiera el camino de la interpretación y no se apartara de la profesión que acabaría marcando su vida.




