El Hotel Mercure Benidorm, bajo el paraguas de Accor, se presenta como un espacio para desconectar en la Costa Blanca, pensado para parejas y viajeros que buscan algo más que sol y playa.
La arquitectura abierta y los jardines mediterráneos de sus zonas comunes, junto a una piscina con áreas chill out y actuaciones musicales en directo, crean una atmósfera relajada. Las habitaciones, amplias y luminosas, emplean diseño contemporáneo y materiales naturales para evocar el Mediterráneo. Las Sky Room y las habitaciones Dúplex ofrecen terrazas privadas con vistas.
Para una mayor exclusividad, el hotel dispone de una cabina de masajes y tratamientos. Su ubicación es clave, a diez minutos del Balcón del Mediterráneo y a un agradable paseo de la Playa de Poniente.
El restaurante Malaspina, dirigido por el chef Álvaro Abad, es uno de sus grandes reclamos gastronómicos. Su carta combina producto de cercanía con técnica y una mirada global, ofreciendo desde entrantes frescos hasta arroces, todo en un enfoque pausado que busca una experiencia culinaria completa.
El hotel también se adapta a encuentros corporativos y eventos sociales, equilibrando elegancia y cercanía.
En conjunto, el Hotel Mercure Benidorm propone una forma distinta de alojarse en la ciudad: más serena, conectada con el entorno y con un claro enfoque en la experiencia, siendo un punto de partida perfecto para explorar la Costa Blanca o simplemente para disfrutar de una estancia relajante.




