El Síndic investiga productos no saludables en el polideportivo de Xàbia

Una vecina denuncia la presencia de máquinas con ultraprocesados y azucarados, afectando a un menor con autismo.

Imagen genérica de una máquina expendedora con productos no saludables en una instalación deportiva.
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Imagen genérica de una máquina expendedora con productos no saludables en una instalación deportiva.

El Síndic de Greuges ha abierto un expediente para investigar la presencia de productos ultraprocesados y azucarados en una máquina expendedora de un polideportivo municipal de Xàbia, a raíz de una queja vecinal.

Una vecina de Xàbia ha presentado una queja ante el Síndic de Greuges por la presencia de productos ultraprocesados y azucarados en una máquina expendedora ubicada en una instalación deportiva municipal. El organismo autonómico ha abierto un expediente para analizar la actuación del Ayuntamiento de Xàbia en relación con este caso.
La denunciante sostiene que ha reclamado al consistorio el cumplimiento de la normativa autonómica sobre alimentación saludable en centros públicos, el Decreto 84/2018, que exige que el 80% de los productos de las máquinas sean saludables. Según su versión, la respuesta municipal fue el silencio administrativo, y se habría reubicado una máquina aún más grande con productos como chocolatinas y dulces.
El asunto fue planteado en el pleno municipal del pasado 28 de mayo por el grupo municipal socialista. El concejal de Deportes afirmó que ya se habían retirado los azúcares de la máquina, algo que la denunciante niega con fotografías. También critica unas manifestaciones del edil donde, según su escrito, respondió que “si no quiero papas, no las compro, nadie me obliga”, ignorando la protección especial que requieren los menores.
La situación afecta directamente al hijo de la denunciante, un menor de 9 años con autismo grado 3. La presencia de productos dulces y ultraprocesados en el entorno deportivo le provoca crisis, obligando a la familia a abandonar la actividad de 'psico-deporte', que ya tenía pagada para todo el año. La madre afirma que su única motivación es que su hijo pueda hacer deporte sin que el entorno le cause crisis.
La vecina sostiene que el Ayuntamiento le comunicó el pasado 4 de junio que la máquina se mantenía por “intereses económicos” vinculados a la financiación de un club privado. Tras el requerimiento del Síndic, el Ayuntamiento remitió un correo donde reconocían que se planteaban la retirada fulminante de la máquina. La denunciante considera “intolerable” que una administración pública anteponga el beneficio económico a la salud pública.