La Muixeranga de la Marina Alta y la cultura sin fronteras en Utrera

Un viaje compartido entre la Marina Alta y Utrera demuestra la fuerza de los lazos humanos y culturales más allá de las distancias.

Imagen genérica de la Muixeranga de la Marina Alta formando una torre humana frente a una iglesia andaluza.
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Imagen genérica de la Muixeranga de la Marina Alta formando una torre humana frente a una iglesia andaluza.

La Muixeranga de la Marina Alta ha realizado un viaje a Utrera (Sevilla), donde ha compartido su cultura y valores humanos con la tradición local, demostrando que "la cultura no tiene fronteras".

Un viaje que mide momentos vividos y compartidos ha unido a la Muixeranga de la Marina Alta con la localidad sevillana de Utrera. La expedición, que tuvo lugar el pasado fin de semana, ha servido para corroborar que "la cultura no tiene fronteras", según palabras del presidente de la Federació de Muixerangues, Saül Ortolà. La colla, formada por casi cien personas de diferentes edades y puntos de la comarca, ha demostrado respeto, interés por la cultura y gastronomía locales, resiliencia y espíritu de superación, dejando una profunda huella de simpatía y admiración en Utrera.
Una de las imágenes más sorprendentes para los utreranos fue ver cómo los mayores sostenían a los jóvenes para alzarse. Esta unidad, liderada por la maestra Raquel Jurado, se mantiene fuera de las actuaciones, con diálogos y convivencia sin divisiones. "Aquí nadie es más que nadie, somos todos iguales", afirmaba Miguel Ángel, uno de los responsables de la aventura, destacando la singularidad de esta cohesión en los tiempos actuales.

"El sueño de Saül y Raquel de venir a Andalucía, y el mío de traer la muixeranga a mi pueblo."

Miguel Ángel · Responsable de la aventura
La idea de unir la muixeranga con el toque manual de campanas y el flamenco surgió de Marián y Miguel Ángel, utrerano de origen y antiguo campanero. El pasado sábado, 13 de junio, en la iglesia de Santiago, se materializó este sueño compartido, cumpliendo el doble deseo de Saül Ortolà y Raquel Jurado de visitar Andalucía, y el de Miguel Ángel de llevar la muixeranga a su pueblo.
La emotividad del viaje tuvo momentos álgidos en la iglesia de Santiago el Mayor. El ensayo del tema "La Muixeranga" con músicos locales y un guitarrista flamenco provocó lágrimas a todos los presentes, incluyendo al presidente de la colla, Vicent Pastor. La reverencia a la imagen del Cristo de Santiago conectó la espiritualidad de ambas culturas, un hecho que Saül Ortolà describió como "multiplicar exponencialmente la emoción" en espacios sagrados.
La Asociación de Campaneros de Utrera ofreció una exhibición de toque de campanas manual, incluyendo un peligroso movimiento sobre la campana en pleno volteo. Los campaneros, que compartieron detalles sobre su tradición y la iglesia, expresaron admiración por la Muixaranga y el deseo de corresponder la visita a la Marina Alta.
La actuación principal en la iglesia de Santiago sufrió un incidente cuando la figura de cinco alturas, la copera, se desmoronó tras el éxito de la coronación por parte de Esperanza, hija de Miguel Ángel. A pesar del susto, la Muixeranga demostró su resiliencia en un pasacalles posterior, realizando siete figuras más en la plaza del Altozano.
La jornada concluyó con una cena y un espectáculo de flamenco exclusivo para los invitados. El domingo, un intento de hacer una figura en la Alhambra fue abortado por los servicios de seguridad. La maestra resumió la experiencia como "frustrante" pero enriquecedora, destacando las amistades forjadas y la histórica actuación del "Ball de Valencians" en Andalucía.