La Casa de Torrecremada en Dénia se abre como sede universitaria

El histórico inmueble del siglo XIX finaliza su rehabilitación para albergar el grado de Gastronomía y otras formaciones.

Fachada de la Casa de Torrecremada en Dénia, edificio histórico rehabilitado.
IA

Fachada de la Casa de Torrecremada en Dénia, edificio histórico rehabilitado.

La rehabilitación de la antigua Casa de Torrecremada en Dénia ha finalizado, convirtiendo el inmueble del siglo XIX en la sede del nuevo campus universitario, que comenzará a funcionar este año.

El sueño universitario de Dénia se hace realidad con la conclusión de las obras de rehabilitación de la antigua Casa de Torrecremada. Este histórico inmueble del siglo XIX se convertirá en la sede del campus, albergando los estudios del grado de Gastronomía de la Universitat d’Alacant. Además, se prevén allí actividades derivadas del convenio entre el Ayuntamiento de Dénia y la Universitat de València.
La Casa de Torrecremada representa más que un edificio rehabilitado; es un proyecto de «recuperación de nuestra memoria, de nuestro legado agrícola», según la concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll. El inmueble destaca por elementos únicos como su naya, su riurau y su estructura de planta baja y dos alturas.
El alcalde, Vicent Grimalt, recordó que el proyecto fue posible gracias a una subvención del Ministerio de Vivienda negociada en 2003 para el proyecto de la Biblioteca Municipal y la rehabilitación de la casa. Tras un periodo de inactividad, el gobierno actual retomó el proyecto, consiguiendo una subvención de 1,9 millones de euros de la Generalitat Valenciana para la rehabilitación, cofinanciada por el Ayuntamiento de Dénia. Los fondos europeos Next Generation han contribuido al mobiliario y equipamiento.
El uso principal del inmueble será formativo, con dos aulas dedicadas a acciones formativas y al grado de Gastronomía. También albergará la sede del departamento municipal de Educación y una biblioteca especializada en gastronomía. La Casa de Torrecremada aspira a ser un punto de encuentro gracias a su cafetería con terraza y su Aula Magna, apta para diversos actos, además de espacios expositivos.
La rehabilitación ha preservado elementos significativos como la naya, partes del antiguo pavimento, la almazara y la escalera de caracol a la torreta, integrando la historia del edificio en su nueva función.