La creación del término turístico 'Costa Blanca' se atribuye a menudo a la compañía aérea British European Airways (BEA) para promocionar su vuelo Londres-Valencia en 1957. Sin embargo, la documentación revela que el nombre ya circulaba en España como reclamo hotelero desde 1952, con la inauguración del Hotel Costa Blanca en Benidorm. El período clave fue entre 1955 y 1957, cuando el nombre ascendió a marca gracias a la prensa de viajes británica, que lo reprodujo y amplificó.
El recorrido del término se puede dividir en tres etapas. En 1955, el nombre llega a Inglaterra como una recomendación. El cronista Gordon Cooper cita el Hotel Costa Blanca en Benidorm en su guía 'Autumn Holidays'. Poco después, el Daily Express lo menciona como un secreto a voces: «I am told that the place to go in the future will be the Costa Blanca».
En 1956, el nombre se convierte en campaña. BEA lanza una campaña publicitaria sin precedentes en la prensa británica, presentando la 'Costa Blanca' junto a la 'Costa Brava' y 'Mallorca'. Anuncios a toda página en periódicos como The Times incluían mapas que situaban el litoral alicantino bajo el nuevo nombre, consolidándolo como un producto turístico coordinado.
El 3 de mayo de 1957, BEA inaugura su servicio directo Londres-Valencia. El nombre deja de ser un eslogan para convertirse en un producto con horario y billete, y un destino con periodistas a bordo para cubrir los primeros viajes oficiales.
La administración española realizó movimientos diplomáticos clave. En mayo de 1956, Gabriel García-Loygorri, Director General de Promoción del Turismo, sugiere a los británicos cambiar el foco hacia la Costa Blanca. En mayo de 1957, el alcalde de Alicante, Agatángelo Soler Llorca, junto con los alcaldes de Benidorm y Valencia, visitan Londres para promocionar el nuevo vuelo e invitar a los británicos a visitar su 'Costa Blanca'.
Periodistas como K. Westcott Jones volaron en el Viscount inaugural, describiendo la operación como una 'operación de Estado'. Mientras tanto, figuras como la tenista Evelyn Dewhurst compraron una casa en El Portet (Moraira) en 1957, encarnando el ideal de una 'invasión amistosa' de turistas.
No toda la prensa aplaudió la operación. El cronista Gordon Cooper criticó en 1957 los hoteles 'caja de cerillas' y consideró solo a Benidorm como lugar digno de mención, a pesar de que su revista había descubierto previamente el Parador de Calp.
El éxito se vio potenciado por la enorme tirada de la prensa británica (millones de ejemplares diarios) en comparación con la española. BEA y la Dirección General de Turismo sabían que una campaña bien colocada allí multiplicaría su eco de forma exponencial.
Notas al margen revelan detalles interesantes: K. Westcott Jones mencionó que los locales podrían haber llamado a la costa 'Costa Azul' antes de aceptar el nuevo nombre. Además, una organización de Madrid reclamó la titularidad del nombre para un litoral atlántico, sugiriendo una posible confusión o 'metedura de pata' por parte de las autoridades españolas.




