Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) está llevando a cabo operaciones de bateo en varios tramos de la Línea 9 del TRAM, que conecta Benidorm con Dénia. Estas actuaciones, que se realizan durante la madrugada para no interrumpir el servicio habitual, tienen como objetivo principal estabilizar la plataforma de la vía, reducir las vibraciones, el ruido y el desgaste excesivo de las ruedas de los trenes y tranvías.
La técnica de bateo consiste en mover el balasto (la grava sobre la que descansa la vía) para conseguir una mayor nivelación y estabilidad. Con ello se pretende mejorar el confort de los viajeros y, especialmente, disminuir las posibles molestias acústicas que el paso de los convoyes pueda generar a los vecinos.
Estas obras responden a las quejas recibidas por parte de vecinos de algunos municipios, como los del barrio de La Faroleta en Dénia, por el ruido de los trenes, sobre todo a altas horas de la madrugada. El Ayuntamiento de Dénia se comprometió a presentar una queja formal ante FGV respecto a la contaminación acústica.
FGV destina anualmente 400.000 euros a estos trabajos de mantenimiento y estabilización de vías en el TRAM de Alicante, como parte de un contrato plurianual de 1,8 millones de euros. Las intervenciones programadas para este año comenzaron en marzo y concluyen a finales de mayo. Además del asentamiento del balasto, también se acondicionan los muros guardabalasto para evitar la pérdida de material.
Según ha explicado el director-gerente de FGV, Alfonso Novo, estos trabajos, junto con los de amolado, son fundamentales para garantizar el mantenimiento adecuado de las infraestructuras de la red, cumpliendo los más altos estándares de seguridad y calidad.




