La tramitación para impulsar nuevas líneas de transporte público suele ser compleja, y esta ha sido especialmente larga. El Consell autorizó este pasado viernes la contratación de la futura concesión de autobús València-Benidorm (CV-301). Esta concesión supondrá una mejora en las comunicaciones entre la capital autonómica y el aeropuerto de Manises con la Marina Alta, especialmente para Dénia, Xàbia, Calp, Benissa y Ondara.
El proceso se ha alargado demasiado para una comarca con deficiencias en las comunicaciones, donde el autobús es la única alternativa directa a València sin vehículo privado. La Generalitat, en 2018, sacó por primera vez a información pública esta línea. Cuatro años después, en abril de 2022, se sacó a licitación por 28,4 millones de euros, pero un recurso paralizó la adjudicación, obligando a reiniciar el proceso.
Ahora, en mayo de 2026, la actual Generalitat retoma la iniciativa. El nuevo contrato establece una duración de diez años para la concesión de servicios de transporte de viajeros por carretera. Se espera que para ese momento haya una conexión de tranvía o tren entre Dénia y Gandia.
La nueva concesión prevé cuatro líneas y un mínimo de doce autobuses. La línea uno conectará directamente Benidorm y València. La línea dos enlazará Benidorm, Benissa, Xàbia, Dénia, València y el aeropuerto de Manises. La línea tres, que partirá de Dénia, no será directa a València, ya que incluirá paradas intermedias en Ondara y Gandia, antes de llegar a València y el aeropuerto. Esto significa que solo Benidorm tendrá una conexión directa con la capital.
Finalmente, la línea cuatro, que también saldrá de Benidorm, pasará por Altea, Calp, Benissa, Xàbia, Dénia, Ondara, Oliva, Bellreguard, Gandia y València, utilizando la N-332 en lugar de la AP-7.




