Tras semanas de reivindicaciones, la Conselleria de Educación ha establecido instrucciones para gestionar las altas temperaturas en las aulas, una demanda del profesorado, familias y alumnado, especialmente tras la pasada primavera, que provocó un ambiente insoportable en muchos centros de comarcas como la Marina Alta.
Las nuevas medidas, que podrían aplicarse de manera transitoria durante el curso 2025-2026, se dividen en cinco apartados. Incluyen la prevención en los centros, con control de temperatura, identificación de zonas frescas, cierre de persianas, ventilación estratégica, limitación de actividades físicas intensas y facilitación de la hidratación.
Una de las principales novedades es la posibilidad de jornada reducida (de 8:00 a 13:00 horas) durante junio y septiembre para ESO, Bachillerato y FP, así como el retraso de una hora en el inicio de las clases de tarde. Esta flexibilización horaria deberá ser aprobada por el Consejo Escolar y comunicada a la Dirección Territorial, sin afectar a los servicios de comedor, transporte ni generar costes adicionales.
En casos extremos, cuando las temperaturas sean excesivas y no haya espacios alternativos, la dirección del centro podrá comunicarlo a Protección Civil municipal, que tendrá la autoridad para suspender la actividad académica.
El sindicato STEPV valora positivamente el reconocimiento de la necesidad de medidas específicas y la flexibilización horaria, pero considera que son insuficientes. Reclaman un protocolo claro de actuación ante el estrés térmico, medidas estructurales para climatizar los centros y un Plan Integral de Adaptación Climática que garantice condiciones dignas y seguras.




