La ciudad de Dénia fue el escenario de una gran celebración de la educación pública y en valenciano, que congregó a miles de miembros de la comunidad educativa de la comarca. El evento, que tuvo que posponerse del sábado al domingo por las lluvias, disfrutó de un sol espléndido y llenó de vida calles como Marqués de Campo, la plaza del Consell, Diana, la Glorieta y María Hervás.
Esta edición de la Trobada tuvo un carácter especialmente reivindicativo. Aunque las camisetas azules, color oficial de este año, fueron mayoritarias, también se vieron muchas de color verde, símbolo de la defensa de la educación. La proximidad de la huelga general en educación, que comenzaba el lunes 11 de mayo, hizo que el lema «Tenim història, som futur» adquiriera un significado más profundo, reflejando la lucha por el futuro de la educación valenciana.
“"El lema tan repetido de Tenim història, som futur tenía en esa ocasión más sentido que nunca. Ese futuro se va a jugar a partir de esta semana en un paro general sin precedentes en todo el tejido educativo de la Comunitat Valenciana."
La jornada comenzó en la plaza del Consell con la Mostra de la Canció, con la actuación de Ramonets y la Muixeranga Segarieta, que levantó sus torres humanas sobre la muralla del Castillo. Posteriormente, un masivo pasacalles recorrió las calles, con música y baile, incluyendo la participación de la batucada inclusiva Monbloc, la batucada Colla de Bandolers de Pedreguer, la Colla del Portitxol, la Banda de Música de Parcent y la Agrupació Artística Musical de Dénia.
El pasacalles estuvo encabezado por alumnado con pancartas con el mensaje «Son el futuro». También participaron representantes políticos de fuerzas de izquierda, como el alcalde de Dénia, el vicealcalde, la edil de Educación, y los alcaldes de Pedreguer, el Ràfol y Jesús Pobre, así como un diputado autonómico. La jornada culminó con talleres y actividades de animación en la Glorieta del País Valencià, consolidando Dénia como una fiesta a pesar de los tiempos difíciles.




