El Partido Popular de Calp vive un momento de euforia tras declarar su estado oficial: «Se acabó la imposición. El tripartito ya no tiene mayoría». Este titular revolucionario llega más de dos meses después de que el gobierno municipal quedara en minoría cuando la concejala Paqui Solivelles desertó de Somos Calpe. El PP, junto a Defendamos Calpe y Solivelles, ha logrado articular una nueva mayoría que ha permitido ganar la primera votación en el pleno.
La victoria, sin embargo, no tiene el impacto que sugieren los titulares populares. El nuevo pacto en la sombra (PP-Defendamos-Solivelles) no ha conseguido un nuevo plan de vivienda ni un nuevo colegio, sino simplemente que los plenos se celebren los viernes en lugar de los martes. Este cambio beneficia directamente la agenda del líder popular y diputado nacional César Sánchez, quien los martes debe asistir al Congreso de los Diputados. Además, un informe técnico determina que la propuesta no tiene carácter vinculante.
La propuesta fue presentada por Defendemos Calpe, que pidió el cambio para los viernes, disimulando la petición del PP de aplazar los debates de los martes a los lunes. El partido Defendemos Calpe, liderado por Paco Quiles y Toni Tur, ha criticado durante toda la legislatura la alianza de la alcaldesa Ana Sala con el PSOE y Compromís, a pesar de que la alcaldesa perteneció previamente al PP. La paradoja es que ahora Defendemos hace un favor a César Sánchez, quien fue alcalde por el PP durante ocho años antes que Sala.
Solivelles, que se considera una tránsfuga de manual según el pacto contra el transfuguismo de 2006, ha sido objeto de debate. César Sánchez, en un artículo publicado en Calp Digital, reinterpreta la realidad afirmando que Solivelles fue una víctima de «problemas de coordinación, incapacidad para alcanzar acuerdos internos y un modelo de gestión basado en la imposición».
Sánchez, además, considera que la verdadera tránsfuga es la actual alcaldesa Ana Sala, acusándola de crear Somos Calpe mientras aún era alcaldesa del PP. Según su versión, él se impuso como alcaldable del PP por «amor al prójimo», declarando que los cargos son de los ciudadanos y de los partidos. También sugiere que la crisis del gobierno local comenzó con la marcha de Juan Manuel del Pino, número dos de Somos Calpe, a quien agradece públicamente su trabajo, a pesar de las discrepancias.




