El recinto, que fue objeto de una remodelación hace diez años, se encuentra actualmente sin actividad. Según datos municipales, el proyecto inicial sufrió un sobrecoste del 100%, pasando de un presupuesto de 6 millones de euros a un coste final de 12 millones, dejando la obra inacabada y con deficiencias estructurales que impiden su apertura.
El ejecutivo actual de Xàtiva mantiene que la situación es consecuencia de la gestión realizada en etapas anteriores, calificando el estado de la plaza como una herencia de despilfarro. Por su parte, el principal grupo de la oposición en el Ayuntamiento de Xàtiva denuncia un abandono sistemático y reclama el acceso a las instalaciones para comprobar su estado real, criticando que la ciudad pierda el impacto económico que supondrían los grandes eventos.
“"Roger Cerdà no quiere que los vecinos vean cómo se encuentra realmente la plaza después de diez años de inacción."
El futuro del recinto está ahora vinculado al debate sobre la financiación autonómica. Desde el consistorio señalan que los recortes en inversiones clave por parte de la Generalitat Valenciana han limitado la capacidad de la ciudad para convertir este espacio en una infraestructura multiusos funcional para la ciudadanía.




