La restauración de El Sant Sopar, una pieza fundamental de la pintura valenciana del siglo XIX, ha sido un proceso complejo. La obra, de grandes dimensiones, presentaba un desgaste significativo debido al paso del tiempo y a intervenciones anteriores que habían alterado su apariencia original.
Las especialistas Anna Boix Chornet e Inés Ayala Rodríguez han dirigido los trabajos, aplicando criterios de mínima intervención y reversibilidad. El proceso ha incluido una limpieza profunda para eliminar impurezas, la consolidación de la capa pictórica para prevenir desprendimientos y la reintegración cromática de las zonas dañadas.
“"Con esta intervención aseguramos la correcta conservación de la obra y ponemos en valor el trabajo que se hace desde el museo en la custodia, protección y difusión del patrimonio xativí."
Gracias a esta actuación, no solo se ha estabilizado la estructura material del cuadro, sino que también se han recuperado los matices y la potencia visual que Vicente López concibió hace más de dos siglos. Esta restauración reafirma el compromiso de Xàtiva con la protección de su patrimonio artístico.
Esta no es la única buena noticia para el museo en los últimos meses. El pasado mes de junio, el cuadro icónico de Felipe V, pintado por Josep Amorós, también regresó después de ser restaurado por el IVCR+i. Esta obra continúa expuesta boca abajo, como símbolo histórico de la ciudad.




