Solo el 3% de los edificios valencianos permite llegar de la calle a casa en silla de ruedas sin barreras

Un informe revela que el 97% de los edificios residenciales presenta barreras arquitectónicas, dificultando la vida independiente de miles de valencianos.

Imagen genérica de una rampa de acceso para sillas de ruedas frente a un edificio.
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Imagen genérica de una rampa de acceso para sillas de ruedas frente a un edificio.

Solo el 3% de los edificios residenciales en la Comunitat Valenciana ofrece un recorrido completamente accesible desde la calle hasta la puerta de la vivienda para personas en silla de ruedas, según el primer Barómetro de la Accesibilidad.

La Fundación Mutua de Propietarios ha presentado un informe alarmante que pone de manifiesto las dificultades que afrontan más de 276.400 valencianos con movilidad reducida para acceder a sus hogares. El 97% de los edificios presenta, como mínimo, una barrera arquitectónica, convirtiendo un gesto cotidiano como entrar o salir de casa en una auténtica carrera de obstáculos.
Las barreras comienzan incluso antes de entrar al edificio: el 65% de los inmuebles no es accesible desde la calle al portal, principalmente por la presencia de un simple escalón (65% de los casos). Además, un 40% de las rampas existentes no dispone de barandilla, un elemento clave para la seguridad.
Una vez dentro del portal, los obstáculos continúan. El 52% de las fincas no es accesible en esta zona. Las puertas pesadas o que se cierran lentamente afectan a casi la mitad de los casos, y un 30% presenta dificultades de apertura por su peso. También se detectan problemas con los porteros automáticos, ya que solo el 42% está a la altura adecuada, y tres de cada cinco buzones resultan inalcanzables.
El ascensor, que debería ser una solución, tampoco garantiza siempre la accesibilidad. El 14% de las fincas valencianas no dispone de ascensor, y cuando lo hay, el 43% presenta un desnivel inadecuado. En el interior, las dificultades son aún mayores: puertas pesadas (87%), botones demasiado altos (85%), tiempos de cierre insuficientes (83%) y falta de espacio (78%). En total, el 64% de los ascensores no cumple los criterios de accesibilidad física para el uso en silla de ruedas.
El estudio también revela una brecha en la percepción del problema: las personas sin problemas de movilidad valoran la accesibilidad de sus edificios con un 7,3, mientras que aquellas con dificultades la rebajan hasta un 5,9. A esta falta de conciencia se une el factor económico, ya que el 84% de las comunidades considera difícil adaptar sus edificios.
La directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs, subraya la importancia de garantizar la accesibilidad: “Una vida libre e independiente empieza en lo más cotidiano: poder entrar y salir de casa sin ayuda”. La entidad recalca que, ante el envejecimiento de la población, garantizar edificios accesibles es una inversión imprescindible para la calidad de vida.