Esta intervención sigue a la reconstrucción del puente de la CV-33 sobre el barranco del Poyo, que colapsó por la riada y supuso una inversión de emergencia de 12,5 millones de euros. Aquella fase prioritaria permitió recuperar en tiempo récord una vía por la que transitan diariamente 48.000 vehículos, restableciendo la circulación y la conectividad en condiciones de seguridad.
Ahora, los trabajos se centran en la restauración y estabilización de los taludes en ambas márgenes de la carretera que resultaron dañados, con un presupuesto de ejecución de 335.494 euros. Desde la Generalitat han indicado que los taludes afectados no suponían un riesgo inminente para la seguridad vial ni para la circulación de la carretera, por lo que no fueron incluidos en las obras de emergencia impulsadas tras la DANA.
No obstante, las afecciones detectadas sí requerían una intervención específica de reparación y estabilización, que ahora se ejecutará en el marco del contrato de conservación de la zona centro de Valencia. Las obras se desarrollarán entre los puntos kilométricos 7+500 y 8+000, desde la calzada de la CV-33 y desde los enlaces de la margen derecha que conectan esta vía, en sentido Valencia, con los municipios de Picanya y Torrent.
Entre las actuaciones previstas por la Dirección General de Infraestructuras Terrestres se incluye la reconstrucción de los perfiles de los taludes para garantizar su estabilidad frente a episodios de lluvia, así como la reposición del vallado de cerramiento dañado por la DANA. Además, en las zonas con mayores afecciones se ejecutarán trabajos con escollera, mientras que en los tramos menos afectados se llevarán a cabo labores de estabilización.
Asimismo, durante los cinco meses que se extenderá la actuación se retirará y repondrá un tramo de bionda que presenta importantes desperfectos y también se procederá al hormigonado de cunetas y bermas para reforzar la protección del tramo. La ejecución de las obras comportará afecciones puntuales al tráfico, habituales en este tipo de actuaciones de conservación, que estarán debidamente señalizadas.
En algunas fases de los trabajos será necesario cortar temporalmente algún ramal de conexión entre la CV-33 y los accesos a Torrent y Picanya, circunstancia que se comunicará previamente a las personas usuarias de la vía.




