El Ayuntamiento de Albalat dels Sorells ha puesto en marcha la restauración de diversas dependencias del Castillo, con el objetivo de devolver los "escarabatets", los pavimentos cerámicos que fueron arrancados de sus salas originales durante una polémica intervención en la década de los 70. Esta actuación supone el rescate definitivo de unas piezas que abarcan desde el siglo XV hasta el XVIII y que han sobrevivido a décadas de olvido y cambios de ubicación.
La historia de estas piezas es la de un rescate casi desesperado. En los años 70, el Castillo estuvo a punto de ser derribado para construir un nuevo ayuntamiento, un proyecto que solo frenó la intervención de la Diputación de Valencia. Sin embargo, durante aquellas obras de consolidación, los pavimentos originales fueron retirados sin un plan de conservación.
Fue el cronista oficial quien decidió intervenir por su cuenta para evitar que la cerámica acabara en un vertedero. Con el apoyo municipal de la época, limpió y clasificó los azulejos uno a uno, almacenándolos en cajas de madera de naranjas. Ese fue el refugio de un tesoro gótico que, durante cincuenta años, ha ido cambiando de almacén e incluso llegó a darse por perdido durante un tiempo.
La relevancia del proyecto actual se fundamenta en la calidad del material recuperado. En una catalogación posterior se identificaron más de 500 piezas góticas que se conservan en óptimas condiciones. Hasta ahora, estas cerámicas han permanecido custodiadas en el archivo municipal, esperando una intervención que las devolviera a su contexto original.
Con la ejecución de este proyecto, Albalat dels Sorells rehabilita una estructura física y restituye su memoria colectiva. El regreso de los "escarabatets" al pavimento del Castillo pone fin a un periplo de medio siglo y reconoce, finalmente, el valor de una de las colecciones cerámicas góticas más singulares de la comarca.




