Los vecinos de Valencia rechazan los recortes del Puerto en el Parque de Desembocadura

La federación vecinal exige respetar el proyecto original y evitar edificaciones en la zona verde.

Vista aérea del cauce del río Turia a su paso por Valencia con zonas verdes.
IA

Vista aérea del cauce del río Turia a su paso por Valencia con zonas verdes.

La Federación de Asociaciones Vecinales de Valencia ha mostrado su rechazo a las modificaciones proyectadas por la Autoridad Portuaria en el Parque de Desembocadura, exigiendo el respeto al diseño original.

El movimiento vecinal, encabezado por la FAAVV y la Asociación Vecinal de Natzaret, ha denunciado la decisión de destinar la parcela de mayor valor ecológico del futuro parque a la construcción de bloques de uso terciario. Según las entidades, esta ocupación degrada el espacio verde y bloquea el acceso desde la calle Fontilles, que debería servir como nexo natural entre el barrio y la nueva zona ajardinada.
La federación argumenta que, ante la ampliación norte del Puerto de Valencia, la entidad portuaria dispone de terrenos suficientes para reubicar estas edificaciones sin necesidad de recortar la superficie del parque. Además, recuerdan que la demolición de la antigua fábrica en 2014 fue un hito histórico tras décadas de reivindicaciones vecinales.
Por otro lado, las entidades han alertado sobre una reducción unilateral de la superficie en el ámbito A-II, situado entre el Puente de Astilleros y la rotonda de salida del río. Esta medida, según los vecinos, incumple el convenio de cesión de suelos firmado con el Ayuntamiento de Valencia.
Finalmente, el colectivo ha puesto el foco en la necesidad de trasladar los accesos a la terminal de Balearia. La ausencia de este movimiento compromete la conexión abierta entre el cauce del río Turia y el mar, un objetivo histórico que ahora se ve amenazado por la falta de ejecución de los acuerdos logísticos.