Durante su homilía, el máximo representante de la Iglesia valenciana ha subrayado que la Eucaristía es una fuente fundamental de comunión. Según ha explicado, los cristianos tienen la misión de ser instrumentos de paz y no de división, evitando los relatos que polarizan la realidad social y apostando por el respeto a la diversidad.
El prelado ha hecho referencia a las advertencias recientes sobre la tentación de buscar popularidad mediante el conflicto. En este sentido, ha animado a los fieles a trabajar por la fraternidad, recordando que la misión de la Iglesia es congregar a las personas en un mismo amor, más allá de los intereses o egoísmos personales.
“"Los cristianos hemos de ser creadores de unidad, no sembradores de discordia; instrumentos de reconciliación, no causa de división."
Por otro lado, ha puesto en valor la labor realizada por Cáritas Diocesana de Valencia, especialmente tras el impacto de la dana. La entidad ha contado con el apoyo de más de 4.000 voluntarios en 420 sedes, atendiendo a 73.000 personas y destinando 30 millones de euros para paliar los efectos de la catástrofe.




