El Festival 10 Sentidos cierra con la fuerza de Badke(remix) y la danza palestina

La obra, que se presentará en el Teatro Principal, ofrece una mirada crítica y festiva sobre la realidad palestina actual, reafirmando la identidad a través del movimiento.

Imagen de una representación de danza contemporánea con bailarines en movimiento sobre un escenario iluminado.
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Imagen de una representación de danza contemporánea con bailarines en movimiento sobre un escenario iluminado.

El Festival 10 Sentidos acoge Badke(remix), una pieza coreográfica que clausurará su XV edición en el Teatro Principal de Valencia el 26 de mayo, ofreciendo una visión de la realidad palestina.

La pieza Badke(remix), coproducida por laGeste y Stereo48, se presenta como una inversión consciente del dabke, la danza folclórica palestina, y busca ser un grito colectivo bajo la dirección de Amir Sabra y Ata Khatab. Esta nueva versión reclama la autoría artística íntegra para manos palestinas, diferenciándose de la obra original que recorrió el mundo con una mirada europea.
La inclusión de esta obra en la programación del festival no es casual, sino que responde al lema de la XV edición. En un contexto global marcado por la destrucción del territorio, las migraciones forzosas y el impacto ecológico, Badke(remix) actúa como una metáfora del arraigo y la resistencia.
En el escenario, diez intérpretes con formación en danza contemporánea, hip-hop y capoeira rompen con la rigidez académica. La obra es una explosión de alegría colectiva que contrasta con la individualidad a menudo presente en la danza contemporánea occidental, afirmando la pertenencia del grupo.

"La danza aquí no es solo arte; es un acto de resistencia política y emocional. Es el aire que entra por las rendijas de una casa mal aislada, recordándonos que, a pesar de todo, la pulsión de vida prevalece."

la dirección artística del festival
A través de esta versión contemporánea de la tradición, la pieza plantea preguntas urgentes sobre cómo cuestionar un baile folclórico sin alejar al pueblo. A pesar de su energía y vitalidad, el festival invita al espectador a mirar más allá de la celebración, donde se filtran las grietas de una realidad marcada por la ocupación y el control social.
Con esta actuación, el Festival 10 Sentidos cierra su decimoquinto aniversario reafirmando su compromiso con creadores que utilizan el movimiento para conectar comunidades y reclamar su lugar en un mundo globalizado y amenazado.