El partido del Mundial 2026 entre Brasil y Marruecos, que finalizó con un empate a un gol, congregó a numerosos aficionados en el barrio de Russafa en Valencia. La ciudadanía se agrupó en diversos locales para presenciar el debut de ambas selecciones, consideradas favoritas del Grupo C.
El choque, disputado en Nueva Jersey, fue intenso desde el principio. Marruecos mostró un juego valiente y logró adelantarse con un gol de Ismael Saibari, fruto de una buena jugada colectiva. La selección marroquí presionó a un Brasil que buscaba su sexta Copa del Mundo.
Sin embargo, la 'Canarinha' logró igualar el marcador antes del descanso gracias a un potentísimo disparo de Vinícius Júnior. El delantero del Real Madrid fue clave para dar confianza a su equipo, que mostró una mejora en su juego, como evidenció un remate acrobático de Lucas Paquetá que obligó a intervenir a Bono.
La celebración del gol de Vinícius fue especialmente sonora en un local de la calle Cuba en Russafa, de origen brasileño. Pese a la hora tardía, los gritos y vítores resonaron en el barrio, demostrando la magia del Mundial y la capacidad de unir a la gente en un entorno multicultural.




