La visita del Papa León XIV a Madrid, la parada más larga de su viaje apostólico, ha generado un gran revuelo en la ciudad. Paralelamente a la organización oficial, ha surgido una red oficiosa de aprovechamiento económico. Plataformas como Wallapop y Milanuncios se han llenado de anuncios relacionados con el Pontífice y su viaje.
Las ofertas incluyen desde habitaciones y pisos para alojamiento temporal hasta productos más singulares como figuras de León XIV estilo Lego fabricadas con impresora 3D, tazas, llaveros y bufandas con su imagen, o tarjetas de transporte temáticas revendidas como objetos de coleccionista. También se ofrecen plazas de garaje y reservas anticipadas de bocadillos en las inmediaciones del Santiago Bernabéu.
El alojamiento es uno de los sectores con precios más disparados, con tarifas que oscilan entre los 100 y los 250 euros por noche. Se han detectado anuncios de habitaciones por hasta 980 euros, con descripciones que destacan la proximidad a lugares clave como el Paseo de la Castellana, aunque las distancias reales en transporte público pueden ser considerablemente mayores, como se ha comprobado con un anuncio de un piso en el barrio de El Cañaveral (distrito de Vicálvaro) que indicaba 20 minutos a pie cuando el trayecto real supera la hora.
También se espera una avalancha de anuncios de alquiler de balcones y terrazas estratégicamente situadas, ahora que se han hecho públicos los itinerarios del papamóvil. La Archidiócesis madrileña difundió esta información tarde, a diferencia de otras sedes como Canarias y Barcelona, donde ya prácticamente no queda ningún espacio sin oferta. Ya hay un anuncio de un salón con vistas a Lima, donde tendrá lugar la vigilia con los jóvenes, por un precio negociable.
El Ministerio de Consumo señala que estos alquileres están fuera de los supuestos regulados para las viviendas de uso turístico (VUT) y se rigen por el Código Civil. La Comunidad de Madrid, competente en la materia, aclara que los arrendamientos para uso distinto del de vivienda se rigen por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), según la voluntad de las partes.
Desde Wallapop defienden que su peso inmobiliario es residual y que trabajan para eliminar anuncios que incumplen sus políticas. La compañía anima a los usuarios a reportar contenidos sospechosos. Facua recomienda prudencia, revisar las condiciones antes de pagar y optar por alojamientos con permisos. Su vicepresidente, Miguel Ángel Serrano, aconseja contactar con la plataforma y presentar denuncia en caso de engaño, recordando que se pueden exigir responsabilidades por incumplimiento de las condiciones ofertadas.




