El Valencia CF ha cerrado la temporada de LaLiga sin conseguir una plaza continental, rompiendo así la posibilidad de disputar competiciones europeas. A pesar de la victoria por 3-1 contra el campeón de Liga, el FC Barcelona, en la última jornada, los resultados de otros partidos impidieron que el conjunto de Carlos Corberán lograra el objetivo deseado.
Esta situación marca el séptimo año consecutivo sin participación europea para el club, la racha más larga en su historia. La última vez que el Valencia disputó una competición continental fue el 10 de marzo de 2020, cuando perdió contra el Atalanta en la Liga de Campeones, un partido jugado a puerta cerrada debido a la amenaza del coronavirus.
Históricamente, el Valencia ha tenido una fuerte presencia europea. Desde su debut en 1961, el club disputó Europa en 38 de 53 temporadas (un 72%). Sin embargo, desde la llegada de Peter Lim en 2014, incluyendo la próxima campaña, el balance es de solo 3 de 13 temporadas (un 23%). El club, que hizo de Europa una extensión natural de Mestalla, se ha convertido bajo la propiedad singurense en un visitante ocasional.
El palmarés europeo del Valencia incluye tres Copas de Ferias, dos Supercopas de Europa y una Recopa, además de las dos finales de Champions disputadas a principios de siglo. Sin embargo, el presente contrasta fuertemente con esa memoria. El objetivo de clasificarse para Europa de manera constante, marcado por el hijo de Peter Lim, Kiat Lim, no se ha cumplido.
A la consecuencia deportiva se suma la sentimental. El club ha fijado el traslado al Nou Mestalla para el verano de 2027. Por lo tanto, la campaña 2026-27 será la última completa del viejo estadio, que no podrá despedirse con noches europeas. Su último curso será puramente doméstico, sin el himno continental ni la liturgia que ayudó a definir al Valencia durante décadas.




