La ventilación no invasiva en la ELA: claves para su efectividad

Una revisión científica de Incliva destaca la importancia de ajustar correctamente la técnica para mejorar la supervivencia y calidad de vida de los pacientes.

Imagen genérica de una máscara de ventilación no invasiva.
IA

Imagen genérica de una máscara de ventilación no invasiva.

Investigadores de Incliva, del Hospital Clínico Universitario de València, han revisado estudios sobre la ventilación no invasiva en pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), destacando la importancia de un ajuste adecuado para su efectividad.

Una revisión científica llevada a cabo por investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, adscrito al Hospital Clínico Universitario de València, ha analizado los factores clave que determinan la efectividad de la ventilación no invasiva en personas afectadas por esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El estudio, publicado en el Journal of Clinical Medicine, propone medidas para optimizar el uso de esta técnica respiratoria en la práctica clínica.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que provoca una debilidad progresiva de los músculos hasta su parálisis. La afectación de los músculos respiratorios es la principal causa de complicaciones, hospitalizaciones y mortalidad en estos pacientes. Aunque actualmente no existe un tratamiento curativo, la ventilación no invasiva puede aliviar los síntomas respiratorios, evitar ingresos hospitalarios y mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida.
Sin embargo, la efectividad de esta técnica depende en gran medida de un ajuste adecuado. Según los investigadores, cuando la ventilación no invasiva no se ajusta correctamente, la supervivencia de los pacientes puede reducirse significativamente, hasta un 50% en comparación con aquellos que reciben una técnica eficaz. Las fugas de aire en la mascarilla, la obstrucción de las vías respiratorias superiores o una ventilación insuficiente o excesiva son las causas más comunes de ineficacia.
El control regular de la efectividad de la ventilación no invasiva es esencial. El estudio subraya la importancia de realizar un seguimiento periódico para detectar posibles problemas y aplicar medidas correctoras. Estas pueden incluir ajustar la mascarilla, aumentar o disminuir el soporte ventilatorio según sea necesario, o probar con una mascarilla nasal para abordar efectos de la interfaz oronasal.
Los autores, los doctores Jesús Sancho, Jaime Signes-Costa y Santos Ferrer, miembros del Grupo de Investigación en Enfermedades Respiratorias de Incliva y vinculados a la Universitat de València, indican que una ventilación bien ajustada puede equiparar la supervivencia de los pacientes a la de aquellos que responden adecuadamente desde el principio. En casos de obstrucción de las vías respiratorias, el ajuste más habitual es aumentar la presión respiratoria.