El dispositivo autonómico, que combina vigilancia, intervención rápida, coordinación técnica y medios terrestres y aéreos, cuenta con 2.313 efectivos en Valencia, 977 en Alicante y 973 en Castellón. Además, más de un centenar de técnicos están asignados al conjunto de la Comunitat Valenciana. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha subrayado que se trata de una inversión récord.
La inversión total destinada a prevención y extinción de incendios forestales asciende a 298,47 millones de euros. De esta cifra, 173 millones se destinan a prevención y recuperación de infraestructuras forestales, mientras que 125,47 millones se reservan para la extinción. Pérez Llorca ha calificado el despliegue como "una inversión récord en efectivos y dotación".
El operativo integra diversas fuerzas y cuerpos, como bomberos forestales de la Generalitat, consorcios provinciales, bomberos municipales, brigadas forestales, bomberos voluntarios, Policía de la Generalitat, agentes medioambientales, unidades de vigilancia preventiva y técnicos forestales propios y de la empresa pública Vaersa. El president ha defendido que la Comunitat Valenciana es una de las autonomías que más invierte en vigilancia preventiva y extinción.
El dispositivo estival incluye 20 medios aéreos propios (ocho helicópteros, uno de ellos de vigilancia, dos medicalizados y nueve aviones), a los que se suman tres helicópteros de los consorcios de Alicante y Valencia y tres aviones del MITECO. En tierra, se activan 56 unidades de bomberos forestales, 45 de ellas con camión autobomba forestal de extinción, además de una unidad de drones.
El plan se completa con 132 unidades móviles de vigilancia preventiva, 65 observatorios forestales activos (diez con servicio permanente 24 horas), tres centrales provinciales de prevención, 17 equipos de coordinadores forestales de zona, una unidad técnica de prevención y 17 camiones autobomba. La coordinación en tiempo real recae en el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat.
El jefe del Consell ha hecho un llamamiento a extremar la prudencia y ha recordado que nueve de cada diez incendios forestales tienen origen humano. Ha apelado a cumplir la prohibición de hacer fuego en zonas forestales y a avisar inmediatamente al 1·1·2 ante cualquier columna de humo, insistiendo en que "la mejor forma de extinguir un incendio es que no se produzca".




