La dieta mediterránea y la microbiota vaginal, claves para la fertilidad según un estudio valenciano

Una investigación liderada por el CSIC y el Hospital Doctor Peset de València revela la influencia de la alimentación en las probabilidades de embarazo.

Imagen genérica de una placa de Petri con cultivos bacterianos bajo un microscopio en un laboratorio.
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Imagen genérica de una placa de Petri con cultivos bacterianos bajo un microscopio en un laboratorio.

Investigadores del CSIC y el Hospital Doctor Peset de València han detectado que la alimentación influye en la microbiota vaginal y, por tanto, en las probabilidades de lograr un embarazo.

La dieta mediterránea podría desempeñar un papel fundamental en el éxito de los tratamientos de fertilidad. Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con participación del Hospital Doctor Peset de València, ha identificado una relación entre este patrón alimentario y un entorno vaginal más favorable para el embarazo.
La investigación, desarrollada por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA-CSIC), analiza la microbiota vaginal de mujeres con infertilidad primaria y concluye que la alimentación puede influir en las probabilidades de lograr un embarazo. Las mujeres que seguían la dieta mediterránea presentaban una microbiota vaginal menos diversa pero más estable, dominada por bacterias del género Lactobacillus, asociadas a un entorno saludable para la implantación del embarazo.
En cambio, aquellas con menor adherencia a esta dieta mostraban una mayor presencia de bacterias como Gardnerella vaginalis, vinculadas a desequilibrios microbianos y peores resultados reproductivos. El trabajo, publicado en la revista científica Food & Function, también identifica diferencias en la microbiota entre embarazos que llegaron a término y aquellos que finalizaron en aborto, lo que refuerza el papel de estos microorganismos en la evolución del embarazo.

"La fertilidad no depende únicamente de factores hormonales o genéticos, sino también de elementos modificables como la dieta y el equilibrio microbiano."

un portavoz del equipo investigador
Los investigadores destacan que nutrientes presentes en la dieta mediterránea, como las vitaminas A, C, D y E, el zinc o el calcio, podrían ejercer un efecto protector frente a alteraciones de la microbiota vaginal. El estudio abre la puerta a utilizar la microbiota vaginal como posible biomarcador de fertilidad y plantea la dieta como una herramienta complementaria en los tratamientos de reproducción asistida. No obstante, los autores advierten de que estos resultados deben confirmarse con investigaciones más amplias antes de su aplicación clínica generalizada.