Josep Vicent Boira: Misericordia y progreso, el relato que València necesita

El catedrático de geografía humana reflexiona sobre la importancia de un relato propio para la ciudad, basado en la cohesión social y el avance colectivo.

Fachada de un ayuntamiento mediterráneo con balcón y barandillas de hierro, iluminada por el sol de la tarde.
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Fachada de un ayuntamiento mediterráneo con balcón y barandillas de hierro, iluminada por el sol de la tarde.

Josep Vicent Boira, catedrático de geografía humana, regresa a la docencia con una propuesta para València: un relato basado en la misericordia y el progreso, conceptos que han marcado la historia de la ciudad.

Tras dejar su cargo como responsable del Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, catedrático de geografía humana de la Universitat de València, vuelve al ámbito académico con una nueva perspectiva para la ciudad de València. Boira, conocido por su capacidad para conectar puntos e imaginar narrativas alternativas, considera que València necesita un relato propio que sirva de guía ante un contexto lleno de "tentaciones y trampantojos".
Su preocupación por la percepción de la ciudad no es nueva; su tesis doctoral, leída en 1991, ya abordaba "La percepción del espacio en una gran ciudad: Valencia y su imagen mental". Ahora, más de 35 años después, Boira insiste en que una de las principales urbes del Mediterráneo debe fundamentar su futuro en dos conceptos clave: "misericordia y progreso".

"La ciudad como espacio vivido es donde el relato es más necesario. [...] El relato resume cientos de años de historia, de objetivos comunes, de energías compartidas. El relato materializa así la identidad cívica, el orgullo urbano."

Josep Vicent Boira · Catedrático de geografía humana
Boira explica que el relato es fundamental para cohesionar la sociedad, conectando el pasado con el presente y proyectándola hacia el futuro. "Una ciudad sin relato es como un motor sin energía", afirma, destacando que el relato materializa la identidad cívica y el orgullo urbano. Señala que, en lugar de planes estratégicos e indicadores estadísticos, se debería volver al relato como "divagación, lucubración y digresión".
Respecto al relato dominante en València, Boira distingue entre un relato "conservador" y otro "progresista". Como ejemplo del segundo, recuerda un episodio de 1903 en el Cabanyal-Canyamelar, donde cientos de vecinos ayudaron a varar las barcas de pescadores, un hecho que, a pesar de ser publicado en el ABC, no forma parte del relato hegemónico centrado en la "revolución burguesa" de la Exposición Regional Valenciana de 1909. Boira apuesta por un relato "integrador y no excluyente" que unifique ambas tradiciones.
La "misericordia" se manifiesta en la historia de València desde figuras como Eiximenis o el padre Jofré, pasando por los esfuerzos asistenciales de la Beneficencia, las revueltas obreras y la visión de Blasco Ibáñez sobre educación y cultura. También cita la movilización de la sociedad civil en 2018 con la llegada del barco Aquarius al puerto de València.
Por otro lado, el "progreso" ha sido un objetivo constante para gobernantes y vecinos. València tiene incluso una calle dedicada al progreso en el Cabanyal-Canyamelar. Boira recuerda figuras históricas con un perfil "progresista e incluso revolucionario" que dan nombre a calles de la Gran Vía, como Cristóbal Pascual y Genís, José Cristóbal Sorní o Félix Pizcueta, aunque su biografía sea a menudo desconocida por la ciudadanía. "Deberíamos rellenar de nuevo de hechos históricos, sociales e incluso políticos, esos nombres que hoy flotan ingrávidos en la memoria de la ciudad. Eso es relato", concluye.
No obstante, Boira también reconoce otra interpretación del progreso, asociada a figuras como el Marqués de Campo, Rincón de Arellano o Rita Barberá, que también se ha consolidado en el imaginario ciudadano. Ante esta dualidad, Boira insta a actualizar la herencia de la ciudad y a plantear un debate social sobre el relato urbano antes de las próximas elecciones municipales de mayo de 2027. "¿Protagonizar una revolución tecnológica que margina a los más débiles o a los desheredados?", se pregunta, advirtiendo contra un progreso "sin misericordia" que chocaría con las raíces históricas de València.