Al parecer, los detenidos serían operarios que realizaban tareas de soldadura en las puertas metálicas del inmueble, que había sido recientemente desalojado por orden judicial de sus ocupantes ilegales. Una presunta negligencia, como una chispa, habría provocado la ignición de la elevada acumulación de basura y material inflamable presente en el local.
El incendio, que comenzó alrededor de las 16:15 horas de ayer jueves, generó un fuego de grandes dimensiones que obligó a desalojar a los vecinos de dos edificios cercanos. Algunos residentes tuvieron que pasar la noche en hoteles de la ciudad. El asentamiento okupa llevaba instalado en los bajos unos seis años, generando problemas de convivencia a los vecinos por malos olores, plagas e insultos.
Las plantas bajas, que comunican con un gran solar, llegaron a albergar a decenas de personas. La convivencia ha sido descrita como muy complicada por los vecinos. El desalojo se produjo por la mañana, con la vista puesta en la construcción del PAI de Gil Sumbiela, y por la tarde se iniciaron las obras de reparación de las puertas, que acabaron desencadenando el incendio.




