Una vacuna experimental contra el cáncer ha mostrado resultados prometedores para reducir el riesgo de recaída y muerte en pacientes con melanoma, el tipo más agresivo de cáncer de piel. Los datos proceden de un ensayo clínico internacional cuyos resultados, presentados en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology y publicados en la revista científica 'Journal of Clinical Oncology', sugieren que combinar esta vacuna personalizada con inmunoterapia podría representar un importante avance en el tratamiento de la enfermedad.
Los autores del trabajo, desarrollado en Estados Unidos y Australia, afirman que la vacuna ha demostrado ser eficaz para reducir el riesgo de recurrencia y muerte por cáncer de piel en hasta un 49%. Esta reducción se calculó cinco años después de la extirpación quirúrgica de los tumores y, hasta ahora, se mantiene sin cambios.
El estudio evaluó un tipo de vacunas de ARN mensajero (ARNm) desarrolladas específicamente para cada paciente a partir de las características genéticas de su tumor. La combinación de esta vacuna con tratamientos estándar como los fármacos inmunoterapéuticos logró reducir en un 49% el riesgo de recaída o muerte cinco años después de la cirugía. Estos resultados constituyen una de las evidencias más sólidas obtenidas hasta ahora sobre el potencial de las vacunas personalizadas de ARNm frente al cáncer de piel.
La terapia ha sido testada en 157 pacientes con melanoma a quienes se había extirpado quirúrgicamente el tumor. En el marco de este trabajo, 107 voluntarios recibieron la combinación de vacuna e inmunoterapia, mientras que 50 fueron tratados únicamente con fármacos como pembrolizumab. El análisis demuestra que cinco años después de este tratamiento combinado, el 68,8% de los pacientes que recibieron ambas fórmulas seguían libres de cáncer, frente al 49,1% de quienes solo habían recibido inmunoterapia. Además, el riesgo de desarrollar metástasis a distancia se redujo un 59% en aquellos pacientes que habían recibido la inmunización experimental.
Otro de los puntos fuertes de este ensayo es el sorprendente aumento de las tasas de supervivencia global de los pacientes. El 92,2% de los pacientes tratados con la combinación de fármacos seguían vivos al final del seguimiento, frente al 71,3% en el grupo tratado únicamente con el tratamiento estándar. "Nuestro estudio ofrece pruebas sólidas a los pacientes con melanoma de que esta combinación de fármacos puede reducir el riesgo de que su cáncer reaparezca y mejorar los resultados clínicos", comenta Janice Mehnert, profesora del departamento de Medicina de la Universidad de Nueva York y responsable del trabajo.
Los resultados también sirven de aliento para los investigadores del cáncer en todo el mundo, ya que demuestran que las vacunas de ARNm podrían funcionar bien en combinación con la inmunoterapia para otros tipos de cáncer con altas tasas de mutación.
La clave del tratamiento, que en breve podría adentrarse en la tercera fase de los estudios clínicos, reside en potenciar la respuesta del sistema inmunitario. La vacuna contiene instrucciones genéticas para que el organismo reconozca proteínas anómalas presentes exclusivamente en las células tumorales del melanoma, utilizando muestras de los tumores extirpados a los pacientes para identificar las dianas específicas a atacar.
Luis Álvarez Vallina, jefe de la Unidad de Investigación Clínica en Inmunoterapia del Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, destaca que los datos encajan con la idea de que las vacunas pueden aumentar la eficacia de los anticuerpos y generar nuevas respuestas inmunitarias contra el tumor. Si los resultados se confirman en estudios posteriores, podría establecerse "el primer estándar real de vacunas de ARN personalizadas en oncología".




