Estudiantes de Bachillerato afrontan la huelga docente con exámenes y preocupación por la graduación

Alumnos de Segundo de Bachillerato acuden a los centros para examinarse de las pruebas globales, mientras expresan comprensión hacia los docentes e inquietud por su graduación.

Imagen genérica de estudiantes yendo al instituto en un día de huelga educativa.
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Imagen genérica de estudiantes yendo al instituto en un día de huelga educativa.

La huelga indefinida de docentes en la Comunitat Valenciana ha comenzado con normalidad en muchos centros, donde los estudiantes de Segundo de Bachillerato acuden para realizar sus exámenes globales, mostrando comprensión hacia las reivindicaciones del profesorado.

Este lunes, mientras la huelga indefinida de Educación se iniciaba, estudiantes de Segundo de Bachillerato como Elena y Casilda acudían a centros como el IES Lluís Vives para sus pruebas globales. A pesar de la convocatoria de prensa por parte de sindicatos, la jornada ha transcurrido sin incidencias significativas. Las alumnas, al hablar con los medios, han manifestado su comprensión hacia la decisión de los docentes de ir a la huelga, afirmando que «están en todo su derecho».
Elena ha expresado su confianza en que el paro, apoyado por los cinco sindicatos de la Mesa Sectorial de la Educación Pública (STEPV, CSIF, CCOO, UGT y ANPE), no les perjudique como alumnos. Entiende perfectamente los motivos que han llevado a los profesores a esta decisión, destacando la problemática de las ratios elevadas. «En clase hay 30 alumnos y se nota, no se puede prestar atención, es mucha gente», ha explicado. Las ratios son una de las principales preocupaciones compartidas también por los estudiantes, junto con las deficiencias en las infraestructuras.
Las condiciones de las instalaciones son otro punto de queja. Elena ha señalado la falta de aires acondicionados en su centro, una situación confirmada por su compañera Casilda, quien ha añadido que «ventiladores tampoco». Casilda ha recordado que «este invierno se rompió la caldera y acabamos todos con mantas», describiendo el instituto como «antiguo» y con temperaturas extremas, «mucho calor en verano y mucho frío en invierno».

"Es su trabajo y es su vida, pero no nos van a perjudicar a nosotros. Son muy profesionales, lo darán todo por nosotros."

una estudiante de Bachillerato
Los estudiantes confían en el compromiso de sus profesores. Casilda ha comentado que todos los docentes con quienes ha hablado del tema le han asegurado que harían huelga, pero con la promesa de no perjudicarles. Elena ha reforzado esta idea, afirmando que «son muy profesionales, lo darán todo por nosotros». Ahora, con los exámenes globales en marcha, una de sus principales preocupaciones es la celebración de la graduación. «En algunos institutos de Picassent y Algemesí la han aplazado o cancelado, espero que aquí no lo hagan: es algo bonito despedirte de los profesores y de todo el mundo y además ya tengo vestido», ha dicho Elena.
Otras estudiantes de Segundo de Bachillerato, como Marta y Carmen, también han realizado exámenes de materias como Empresa y Ciencias Generales. Los profesores les han confirmado que las pruebas se llevarían a cabo a pesar del paro. Marta ha mostrado una especial sensibilidad hacia la cuestión de las ratios, indicando que «somos casi 40 personas en clase, cuando falta mucha gente es mucho mejor, mucho más tranquilo». Carmen ha añadido la problemática del calor en las aulas, que a veces resulta «casi insoportable».
La huelga docente ha generado opiniones diversas entre el alumnado de otros cursos. Lia, estudiante de Primero de ESO, considera que el descontento de los docentes «es algo que se ha acumulado durante mucho tiempo». Por su parte, Tecla, con otras preocupaciones más inmediatas, ha expresado que «a mí me da igual, tengo que remontar dos trimestres».
Los padres también han mostrado su apoyo a la huelga. Una profesora de instituto y madre de alumno, ha acudido a las puertas del CEIP Cervantes de València con una camiseta reivindicativa en defensa de la educación pública. Ha manifestado su apoyo a la huelga, argumentando que «se están pidiendo cosas que benefician a nuestros hijos e hijas y que son muy importantes, como las ratios de personal para la inclusión». Ha instado a la Conselleria a negociar, enumerando las reclamaciones: menos alumnos por profesor, mayor plantilla para la inclusión de alumnos con necesidades educativas especiales, mejoras en las infraestructuras (como la falta de toldos o ventiladores) y un sueldo digno para el profesorado, además de la defensa del valenciano en la educación pública.