El mural, pintado en 2022, ha recibido reconocimientos internacionales y premios como el Temps de Les Arts en Artes Visuales. La decisión de la Diputación se basa en la caducidad del permiso de dos años para intervenir la fachada de un Bien de Interés Cultural, la Plaza de Toros.
“"Lo más sorprendente es que la pared donde está pintado va a ser demolida igualmente dentro de un tiempo."
El artista valenciano ha expresado su frustración, ya que la Conselleria de Cultura tiene una petición para salvar la obra desde febrero de 2024, sin haber recibido respuesta en más de dos años. Este silencio, según Escif, justifica la eliminación de la pieza.
Fuentes del organismo provincial han explicado que, al no prorrogar la Generalitat el permiso, la Diputación acata la decisión y ha ordenado al artista que borre su propia obra. La publicación de Escif en sus redes sociales ha generado un gran revuelo, con miles de 'me gusta' y cientos de comentarios, esperando una reacción de las instituciones implicadas.




