Después de una mañana marcada por la lluvia persistente en la ciudad, las previsiones meteorológicas se cumplieron y el sol apareció, facilitando la puesta en marcha de la maquinaria devocional. Este cambio fue crucial para la realización de los actos programados en la plaza de la Virgen.
Así, se pudo celebrar la Dansà dels Pobles, el primer acto público de la jornada. A este le seguirán el concierto de la Banda Municipal, el castillo y la dansà de los grupos de la ciudad, casi como si el mal tiempo no hubiera afectado los planes.
La mejora del tiempo también permitió que los colectivos de devotos pudieran iniciar su camino para llegar a la plaza de la Virgen, cubriendo distancias que van desde unos pocos hasta varias decenas de kilómetros, para participar en la festividad.
Además, los puestos del Mercat de l'Escuraeta abrieron sus puertas. Se espera que antes de la medianoche ya haya gente esperando en el portón trasero de la Basílica para tener un sitio y entrar, ya de madrugada, a contemplar la Descoberta.
Este domingo se completará el ritual con la Missa d'Infants, el Traslado (con un nuevo recorrido), la mascletà y la Procesión General, que comenzará a las cinco y media de la tarde y se prolongará durante más de cuatro horas.




