Las instalaciones, que ocupan una superficie de 30.000 metros cuadrados repartidos en diez plantas, han sido diseñadas con la colaboración de asociaciones de pacientes para garantizar la accesibilidad y la humanización de los espacios. El centro, que ya operaba con consultas externas y diagnóstico por imagen desde el pasado mes de noviembre, ha abierto ahora las áreas de hospitalización, quirófanos, urgencias y unidades de cuidados intensivos.
La dirección médica del centro ha destacado la apuesta por la tecnología de última generación, incluyendo el primer quirófano híbrido de precisión avanzada de Europa. Este equipamiento permite monitorizar los resultados de las intervenciones en tiempo real sin necesidad de trasladar al paciente. Además, se han incorporado herramientas de inteligencia artificial para personalizar los tratamientos y mejorar la precisión diagnóstica.
El hospital no solo se centra en la asistencia, sino que también se posiciona como un referente en la investigación biomédica. A través de la colaboración con la Universitat Politècnica de València y la Universitat de Barcelona, el centro trabaja en el desarrollo de nuevos biomarcadores y proyectos científicos.
El compromiso con la sostenibilidad y el bienestar del paciente se refleja en elementos como el jardín terapéutico y la iniciativa 'Palabras de alivio', desarrollada por el alumnado de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, que busca integrar el arte en el entorno hospitalario para favorecer la recuperación.




