La celebración del Festival de Les Arts, previsto en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, continúa pendiente de una revisión técnica y administrativa. Mientras otros festivales han optado por trasladarse ante las consecuencias de una sentencia judicial sobre el ruido, Les Arts mantiene su programación en el recinto, aunque la incertidumbre genera dudas, especialmente con el agotamiento de las entradas y la ausencia de horarios anunciados.
El foco está puesto en la documentación presentada por CACSA y la promotora del festival para acreditar el cumplimiento de la normativa acústica. El Ayuntamiento de València realizó un requerimiento y los documentos ya han sido presentados y están siendo analizados por un equipo técnico municipal. El consistorio ha reiterado que actuará para garantizar el cumplimiento de la normativa, recordando que se exigió formalmente a CACSA toda la documentación necesaria antes del inicio del montaje.
En paralelo, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, se han vaciado los lagos colindantes a L'Hemisfèric y el Museu de Ciències, como medida de previsión ante la posibilidad de que se instale la infraestructura del festival. Si la documentación convence a las administraciones, la aprobación deberá ser 'quirúrgica', ya que el juzgado que dictó la sentencia rechazó una petición para flexibilizar el procedimiento, recordando que corresponde a la administración verificar el respeto a los niveles de ruido.
Los vecinos han insistido en el cumplimiento íntegro de la sentencia. El director del festival Bigsound, Miguel Torres, admitió que los 85 decibelios máximos permitidos por la normativa municipal son un reto 'prácticamente imposible' de escuchar con claridad, sugiriendo que el Festival de Les Arts busca una vía para hacerlo posible.




